El airsoft es un hobby-deporte basado en la simulación militar. Se trata de un juego de guerra, similar al paintball, surgido en Japón en los años ochenta, que pronto se extendió a Estados Unidos. Actualmente florece en Alemania, España, Colombia, México, Argentina, Chile, Perú, Puerto Rico, Venezuela, Uruguay y muchos otros países del mundo.
Esta actividad lúdico-deportiva busca la simulación de combates usando réplicas de armas reales -las que disparan pequeñas bolas de plástico de 6 mm de diámetro (en algunos casos de 8 mm)- en escenarios de juego iguales o similares a los de una guerra real, con equipamiento de radiocomunicaciones, visores nocturnos, linternas adaptadas, punteros láser, bolas trazadoras e indumentaria militar. Aunque no existe una indumentaria concreta, cada equipo de jugadores prefiere equiparse uniformemente para mayor realismo. Se puede jugar igualmente tanto de día como de noche, con las evidentes diferencias.
Las bolas empleadas, tienen una velocidad de salida aproximada de 90 m/s (en una replica genérica sin modificar). El poco peso de las mismas (0,2 g generalmente) hace que su alcance efectivo no vaya más allá de los 20-80 m. Existe una modalidad de jugador, el sniper o francotirador, al que se le permite más potencia y alcance (90 metros o más en algunos casos), dado el rol que asume.